Escucha…

Esto es acojonante, me lo enseñó un colega hace un porrón de años.

Estamos tomando unas cervezas y me suelta: “Escúchame… ¿tú quién coño te has creído que eres?”

Me río. “¿Qué dices, flipao?”

Y el tío ni se inmuta:

“No, en serio. Te escucho siempre con lo mismo… pero luego haces la misma mierda de siempre.”

Nos quedamos en silencio un rato…

Intento soltarle alguna excusa. Curro, cansancio, movidas…

Me corta en seco:

“Ya. Entonces no es mala suerte. Es que eres así.”

Eso ya pica.

Porque sabes que tiene razón. Miro alrededor y es que canta: la gente con la que quedo, las conversaciones de siempre, los planes que me dan pereza pero digo que sí por no complicarme.

Todo encaja demasiado bien.

Y remata el cabrón:

“No eliges a tu gente porque sí. La eliges desde el nivel en el que estás… y luego os quedáis ahí, dándoos palmaditas para no moveros.”

Toma ya.

Y claro… te jode porque es verdad. Que no es que “te esté pasando algo”. Es que te estás quedando donde te da la puta gana.

Así que la preguntita se queda clavada:

¿QUIEN COÑO TE HAS CREIDO QUE ERES?

Porque si de verdad fueras otro…

ya habrías mandado a la mierda más de una cosa.

Y a más de uno…

-Yeyo Ruiz. Sigue forjando.

Keep Reading