Algunas veces te ves hasta los huevos.

Todo te molesta. Todo te pesa. Y cuanto más lo piensas, más te hundes.

La cabeza no para: dale vueltas, dale más, dale otra vez… y cada vez peor.

Y en esas haces algo que casi nunca intentas:

Parar.

Sin móvil. Sin ruido. Sin distracciones. Solo tu y tu mierda.

Al principio incomoda de cojones. Pero luego… silencio.

Y cuando baja el ruido, empiezas a ver claro.

Lo que parecía un drama, no lo era tanto.
Lo que te jodía, era porque estabas demasiado metido dentro.
Y lo importante… ni lo estabas viendo.

Ahí lo pillas:

No necesitas hacer más.
Necesitas salirte un momento.

Dar un puto paso atrás.

Porque desde dentro del caos, todo parece gigante.
Pero cuando te alejas… ves qué es real y qué es ruido.

Y eso cambia todo.

No es rendirse.

Es dejar de ir como un loco… para empezar a ir con cabeza.

Que tengas un gran día!!! -Yeyo Ruiz.

Keep Reading