“La vida es crecimiento, si no creces eres igual a un muerto”
Esta frase no es mía, está sacada de “El arte de la paz”, un libro sobre Aikido, de su fundador Morihei Ueshiba. Y tiene toda la razón del mundo.
Hay cosas que parecen crecimiento, pero no lo son.
No es repetir afirmaciones frente al espejo.
No es levantarte a las 5 de la mañana si no sabes para qué.
Si quieres crecer de verdad, hay dos prácticas que marcan la diferencia:
La primera es estudiar todos los días.
Y no, no hablo de apuntarte a la universidad ni de seguir un temario rígido.
Hablo de un estudio más libre, pero también más honesto y útil: leer, observar, cuestionarte, reflexionar.
Aprender a entender mejor el mundo… y a ti mismo.
La segunda es dar más valor del que esperan de ti.
Siempre.
Da igual el contexto.
En tu trabajo.
En tus relaciones.
En cualquier situación.
La mayoría de la gente hace lo justo para cumplir.
Ahí fuera hay muy poca gente que dé un poco más sin que se lo pidan.
Y ese pequeño “extra” es lo que, con el tiempo, lo cambia todo.
-Yeyo Ruiz. Que tengas buen día.
