Recuerda esto.

EMOCION-DECESION-RACIONALIZACION

Es un patrón que se repite muchísimo en las compras, sobre todo de gran valor.

Si lo detectas, cámbialo por:

ANALISIS-DECISION

Escucha que te cuento algo…

No hace mucho entré en una tienda de deportes.

Había de todo lo que suele haber en una tienda de deportes.

Zapatillas.
Balones.
Camisetas de esas que te las pones y nadie sabe si vas a entrenar o a grabar un videoclip.

Ya me entiendes.

Lo normal.

Incluso estaban esos dependientes imposiblemente guapos
y esas chicas encantadoras.

(Lo de encantadoras es importante para la historia.)

Entro, compro mis zapatillas y todo perfecto.

O eso pensaba.

Cuando ya estaba pagando, me mira la chica y me dice:

—Si quieres, también puedes llevarte este limpiador para las zapatillas.

Y yo pensé:

—¿Un qué?

Ella lo levantó, me sonrió y dijo:

—Mira, este de aquí…

Y a partir de ahí ya no recuerdo nada.

Fue como una noche de fiesta.

De esas en las que recuerdas hasta cierto momento
y después solo sabes que apareciste en casa preguntándote qué había pasado.

Pues igual.

Lo siguiente que recuerdo es llegar a casa
explicando con una convicción admirable
las increíbles virtudes de un espray
que no he vuelto a tocar desde aquel día.

Y el espray no costó mucho.

Fue una tontería.

Pero la forma en la que lo compré…

esa sí importa.

Porque he visto personas entrar pensando en gastar 10.000€

y salir firmando 20.000€

sin saber exactamente en qué momento
dejaron de decidir ellas.

Porque muchas veces no compramos lo que necesitamos.

Compramos lo que sentimos.

— Sergio Ruiz.

Que pases un gran día.

PD: Cuando hay mucho dinero en juego,
a veces el mejor criterio
lo tiene quien no está emocionalmente dentro de la compra.

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