Escucha esto…
Estás en una entrevista de trabajo, presentando un proyecto o defendiendo una tesis doctoral…
Yo qué sé.
Da igual.
Esto sirve para todo eso y para mucho más.
Y la idea es muy potente:
Solo tienes que darle la vuelta a la situación y mirarla desde la perspectiva contraria.
Te explico.
Imagina una entrevista.
Estás sentado, pero tu cuerpo quiere salir corriendo.
Tienes las manos húmedas, la camisa empieza a pegarse a la espalda y notas el corazón como un martillo en el pecho, como si tuviera prisa por largarse de allí.
Te aclaras la garganta.
Sonríes demasiado.
Tragas saliva.
Miras al tipo y durante un segundo te preguntas si se está dando cuenta de que estás cagado.
Y todo porque te están evaluando.
A ti.
Entre un montón de gente que está más o menos igual de cagada que tú.
Pues vamos a darle la vuelta.
Ahora vas a ser tú quien evalúa.
Estás al otro lado de la mesa, intentando leer a una persona en veinte minutos.
Tomas notas, haces preguntas, observas cómo mueve las manos, cómo respira, cómo se queda en blanco.
Y mientras él intenta desesperadamente parecer seguro, tú intentas decidir si detrás de todo ese temblor hay alguien que vale la pena.
Tienes que juzgar a una persona mientras finges que solo estás haciendo preguntas.
Sí.
Eso es exactamente lo que tienes que meterte en la cabeza.
Juzga tú a la otra parte.
En esa entrevista imaginaria te pueden preguntar, por ejemplo:
—¿Cuál ha sido tu mayor logro profesional?
Y tú empiezas a intentar impresionar.
Contando lo mismo que van a contar todos los demás.
Asumiendo el papel de:
Aquí estoy para lo que usted quiera, a su servicio, siempre a su servicio…
O puedes darle la vuelta.
Y decir algo como:
Os puedo contar el logro del que más orgulloso estoy, pero creo que sería más interesante saber primero qué problema queréis que resuelva la persona que entre aquí. Así puedo contaros algo que tenga que ver realmente con lo que necesitáis. Y si no está alineado con lo que suelo resolver, no hacemos perder el tiempo a ninguna de las dos partes.
¿Entiendes lo que ha pasado?
Ya no estás diciendo:
Contrátame.
Estás diciendo:
Vamos a ver si lo que vosotros necesitáis y lo que yo sé hacer está en la misma onda.
Otra pregunta muy común.
Y que suele dejar sin palabras a mucha gente:
—¿Cómo reaccionas cuando cometes un error?
Mi sugerencia no solicitada para hoy:
Un error lo puedo cometer yo, como cualquiera. Lo que me preocuparía más sería trabajar en un entorno donde la gente tenga miedo de reconocerlos. Los errores me refiero. ¿Cómo gestionáis vosotros los errores cuando ocurren? Porque para mí no es lo mismo trabajar en un sitio donde un error se utiliza para aprender que en uno donde se utiliza para buscar culpables.
Ves eso, vuelves a evaluarlos…
Esto puede parecer muy chocante.
Puede parecer que vas de sobrado.
Incluso puede parecer una locura.
Pero prueba a hacerlo.
Te diferencia brutalmente con el resto de gente y te aporta el estado mental necesario para que descubras también si realmente te interesa estar ahí o no.
Te sorprendería saber lo que puedes descubrir aplicando esto.
Bueno, pues esto es todo hoy,
todo esto…
Disfruta tú día.
-Sergio Ruiz.
PD: Vale para afrontar una charla para hacer una colaboración con alguien? Sí
Y para presentar un proyecto de lo que sea? Sí
Y para….
Sí, vale para todo.
